Me acuerdo las discusiones entre mi papá y mi abuelo. El primero, peronista desde siempre y profesor de historia. El segundo, hastiado del sindicalismo mafioso. Crecí entre dos posturas, pero por alguna razón tenían algo en común. La casta política argentina, independientemente de la rama, no los representaba.
En varias oportunidades los vi creer en alguien y al poco tiempo decepcionarse. Los vi llevar su vida con los mismos problemas de todos. En tiempos diferentes, pero iguales.Los vi caerse y levantarse, más de una vez. Cerrar negocios y reinventarse. Los vi proyectar una emigración, los vi luchar y los vi llorar.
Mi papá “se equivocó de barco” decía mi abuelo. “Si tenés oportunidad de irte, andáte” me decía mi papá.
A una edad que yo no era consciente del significado. Y como ellos se quedaban, hasta parecía un chiste. Pero no. Con casi 45 años, está claro para mí que tenían razón. Que acá no hay futuro. Nunca lo hubo ya desde su epoca y es una creencia arraigada en mí, de que no va a haber. Claro, dirán. Creciendo entre esos dichos es difícil… pero los hechos de la Argentina hablan por sí solos.
Argentina es una trampa. Dice Lupi en Martin Hache.
Yo tengo los mismos problemas que mi abuelo y que mi papá. Los va a tener mi hijo y sus hijos también. Generaciones enteras perecen y poco cambia. Hasta Mafalda sigue vigente.! Argentina esta podrida desde adentro. La casta política no solo que no me representa, sino que empeora con el tiempo. Son lacras que perdieron toda credibilidad. Con dos objetivos: enriquecerse y alargar su estadía en el poder lo más posible, a costa de la gente que deberían representar. Eso es la política argentina. Hace tiempo. Cualquier partido.No representan a nadie más que a sí mismos y a sus propios intereses. Y el valiente que atinó a otra cosa, fue corrompido o “callado”.
¡¡Pero ahora!! Ahora con la pandemia ya supera la VERGÜENZA. No solo como argentino, sino como ser humano. Salta a la vista que estamos siendo gobernados por delincuentes. Y es Macri y es Cristina. Es la grieta entera. Delincuentes y Mafiosos.
Sin pudor nos despojan de la humanidad, de recibir las necesidades básicas y de nuestros derechos por su ineptitud. Somos menos que nada. Morimos día a día y nos estamos acostumbrando. Su corrupción ya no es novedad. Es normalidad. Roban salud, decretan conveniencias, se protegen entre ellos mientras nos distraen con medios de comunicación sesgados.
Y los medios: otra herramienta al mejor postor. No solo desinforman sino que no quieren que pienses. Igual que los politicos. No me es posible creer en nada de sus publicaciones de cotillon.
Con lágrimas les digo a mis hijos que ojalá puedan ver esta trampa, con el tiempo suficiente para irse a un lugar donde sean tratados como personas. Como seres humanos. Donde se pueda proyectar algo y que la lucha no sea por la supervivencia. En Argentina hace rato que no ocurre.
Argentina está rota.
by “ElDanBa”